
Billy Corgan, líder de The Smashing Pumpkins, ha confesado que su álbum Mellon Collie and the Infinite Sadness (1995) está estructurado como una representación simbólica del tarot.
Cada canción encarna un arquetipo: el loco, la luna, el sol, la muerte. La banda fusionó poesía, furia y espiritualidad, generando una de las obras más ambiciosas de los 90.
Esta mezcla de misticismo y rock visceral convirtió al disco en una experiencia más que musical: una narrativa emocional y filosófica.
